"(…) la vida me hizo vivir uno de los momentos más indescriptibles que, creo, exista
para toda mujer que pasa en pocos minutos a su condición de madre. El nacimiento
de un hijo consolida todos los sueños y las ilusiones en una acción única de vivir,
vivir alegre, vivir por sobre todas las cosas del mundo." (1)
Luis Rodolfo Saíz Montes de Oca, Luisito, nació en La Habana, el 4 de
noviembre
de 1938. Luego de doce años ya había vencido los estudios
elementales en las
escuelas públicas de San Juan y Martínez, localidad
pinareña hasta donde se
trasladó la familia Saíz apenas unos días después
de su nacimiento, había estudiado
inglés en escuelas nocturnas y se había
preparado en academias privadas
para
su ingreso en el Instituto de Segunda
Enseñanza de Pinar del Río.
La siguiente fue una etapa de exponencial madurez: en el instituto cuajaron
sus cimientos de revolucionario, de líder. Como creador literario prometía(2) muchísimo, su cuento ‘El Extraño de azul’ fue premiado con Mención Honorífica en el Liceo Pinareño en abril de 1957, así como 'Mi amante: la tierra'. En 'Mis cinco dedos del pie izquierdo' impresionan su técnica y su estilo simple de narrar: "Antonia es mi novia desde antes que yo naciera. Y fue además mi esposa antes de ser mi novia. Por eso la quiero mucho y la espero. Siempre contándome los dedos del pie izquierdo, hasta que ella llegue. ¿Cuántos dedos tiene usted? Yo milagrosamente tengo cinco. Y estoy muy orgulloso de ello. ¡Tener cinco dedos en el pie izquierdo es una gloria!"
Sin dudas sus cualidades conformaban un modelo de joven de su tiempo capaz de trascender. Aptitudes para la música, el baile, la literatura, la oratoria. "Impetuoso, fuerte, inquieto"; así lo califica su madre. Fue un lector ávido, insaciable, prefería la literatura seria, a Martí por sobre todas las cosas, el Apóstol marcó el sentido de su vida, amoldó su pensamiento de joven revolucionario. Por otra parte, autores de la talla de Rulfo y Lorca destacan entre sus preferidos. Lorca lo impactó: “Hoy he descubierto a García Lorca. Sí, a don Federico García Lorca, gitano de los buenos, poeta de los mejores y español muerto por la libertad. Tal parece que es un nuevo descubrimiento del Mediterráneo y sin embargo, me siento como aquellos navegantes de antaño al conocer nuevos continentes. Y no es para menos. Hoy en pleno siglo XX un joven cubano, de esta generación nuestra para muchos frustrada y que por el contrario tiene todas las verdaderas fuerzas morales que salvarán nuestra nacionalidad, ha descubierto a Federico García Lorca.”(3)
Impresiona en su obra poética la unión de sentimientos tan propios de su edad como el amor a ultranza, expresado sin tapujos y la profundidad desentimientos antiimperialistas y emancipadores . Así puede apreciarse en 'Mi deseo', 'Miedo de ti', o 'Surcos míos' y 'Senda para un tiempo, entre otros muchos poemas. Es clara también la presencia de símbolos de cubanía:
Tú,
silencia mientras puedas
ese dolor deharapo,
esa sangre de mendigo
que al unirse con el ron
se vuelve llanto y danzón.(4)
Redondeando un ideario alimentado con las vivencias de un seno familiar rebosante de cultura y las experiencias vividas en el poblado de San Juan y Martínez durante la infancia, en la ciudad de Pinar del Río en sus estudios en el ISE, y los agitados años en la escuela de Derecho de la Universidad de la Habana. A esto deben sumársele varios viajes familiares a Los Estados Unidos que le permitieron contrastar realidades sociales que harían cuajar sus más inquebrantables convicciones.
Luisito es recordado por todos por sus ansias de revolución, sus ideales de justicia e igualdad. Por su condición de dirigente estudiantil y del Movimiento 26 de Julio. Para los jóvenes de hoy es ejemplo de cultura, pensamiento y acción. Su senda es también la nuestra, encontrada, única.
1. Esther Montes de Oca, madre de los Hermanos Saíz.
2.
Emilia Delagado García, profesora de Literatura del ISP de Pinar del Río.
3.
Luis R. Saíz Montes de Oca, "Leyendo a García Lorca."
4.
Luis R. Saíz Montes de Oca, "Una limosna hecha Danzón."
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